Vorágine política

La política española es un hervidero siempre y en estos días más todavía.
Comenzó la campaña electoral aburriendo a propios y extraños, algo parecido a las campañas de Navidad que comienzan casi en el verano.
Me da la impresión que a los políticos les da igual que voten sus familiares y amiguetes porque dentro de poco conseguirán que casi todo el mundo se vaya de fin de semana el día de las elecciones o se quede en casa disfrutando de un buen día de asueto.
El tribunal falló sobre la tragedia del 11 M y los comentarios de todo tipo se han desatado. No se sabe muy bien si el tribunal con su sentencia ha querido decir a las gentes que deben abrirse más investigaciones o bien que se han lavado las manos y han dejado el bodrio para los anales de la historia complicada y laberíntica.
No se sabe, ni quién dirigió el crimen, ni quién dio las órdenes, ni el arma del crimen y otras muchas cuestiones quedan en el aire.
La gente se ha quedado perpleja y todos ,bueno, todos no, claro;los voceros de siempre, los intelectuales de esta izquierda advenediza que padecemos han vuelto a desenterrar el hacha de guerra oxidada.
Intuimos que quizás alguna de esas bocas cerradas complicada en la conjura expela algún detritus y complique la situación de algún míster X especial. Todo se andará porque el dinero hace amigos extraños.
Todo se complica con las detenciones en el Chad y la intervención del Presidente Sarcozy y el chuparruedas de Z. Insólita situación de la diplomacia española que hace el ridículo constantemente.
Para colmo la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla y la incomodidad del sultán marroquí y la mudez del gobierno español , dando, una vez más, señas de patriotas hasta las cachas.
Cerramos el círculo con la escalada de los precios, la situación económica y el conformismo de la gente.
Nov 2007
Alvamar
0 comentarios